“La mochila con la que cargo es muy pesada”

A continuación transcribimos la carta de Rocío, la joven marajense que se fue de su casa días atrás y era intensamente buscada hasta que se pudo conocer su ubicación en la provincia de Santiago del Estero, publicada en su cuenta de la red social Facebook.

“En primer lugar, buenos días a todo el mundo, ahora sí, llego el tiempo de hablar. Pido perdón desde un comienzo por no dar rastro ni paradero, realmente no estaba bien como para hacerlo pero tengo que resaltar que sí, estoy más que bien, me tratan como una verdadera reina.
Muchos comenzaron la búsqueda, el rastreo, sin saber por qué o a quién, buscaban, lamento comunicarles que cayeron en un engaño, en una escena montada.
Remarcar que en realidad nunca me desaparecí, nadie me rapto, secuestro ni me llevo por mi fuerza a ningún lado. Esto fue hecho por mí, gracias a mí y por MI VOLUNTAD en el intento de cuidarme… ¿Cuidarme de qué se preguntan? En el lugar que me encuentro ya me siento segura y preparada para contar una historia muy triste…
Desde que tenía 13 años abusaban de mi y hoy todo este revuelo se armo para resguardar a esta persona (si puede tener este calificativo), marido actual de mi querida madre, que nada hizo cuando se entero, que siguió la vida a su lado como cotidianamente, protegiéndolo.
Muchas puertas encontré cerradas, menos unas pocas. La denuncia fue realizada en marzo de este mismo año, cuando me vi obligada a vivir con mi papá, desde entonces la justicia no ha fallado de ninguna manera, no ha hecho nada. Tuve que cuidarme yo misma, para que nada me pasara y como todo, cuando el peso solo recae en uno, ya no aguante más…
Él caminando por la calle como si nada y yo casi presa con tal de estar bien.
Tengo que poner las cartas sobre la mesa. Pido encarecidamente que dejen de buscarme e involucrar a más gente en esto, que retiren la denuncia ¿Para qué buscar más culpables? Si los que tienen la culpa, están delante de sus ojos y disfrutan de la vida.
Nadie creía en mí, nadie me ayudaba en mi lucha ¿Por qué condenarme a esa vida? Quiero VIVIR por favor, déjenme vivir.
Pasaba el tiempo y mas puertas se me cerraban, gente que quería apartarse del camino, claro que no es fácil, YO lo vivo todos los días, YO sola cargo con mis penas.
Si algo quiero que hagan, que se solidaricen es para hacer pagar a este hijo de puta los años de vida que me arrebato, era una nena, arruino mi vida, y hoy todo lo que hacen con esto es reírse en mi cara.
Pronto me comunicare con todos ustedes, uno por uno, aunque hayan llegado tarde, aunque nadie estuvo realmente como debía ser, pronto lo haré, porque saben muy bien y tienen presente que los quiero desde el fondo del corazón pase lo que pase.
Nunca quise volver a vivir con mi papá, no le echo la culpa, muchos saben que hace años con él me pelee, no compartimos la forma de hacer las cosas, además, cabe destacar que en nuestra relación padre- hija ahora interviene la existencia de una nueva familia, la que el pudo construir y a la que ama.
Mi mamá demostró nunca creerme, vive con la persona más daño me hizo, hace aproximadamente un mes trajo un comunicado judicial a mi casa que me obligaba a restituir el contacto, cosa a la que yo me negaba, y desde entonces es que me quiere convencer que esto solo es una farsa mía.
Mi hermana, quien primero me apoyaba no tardo demasiado en darme vuelta la cara y tratarme como mentirosa.
Mis abuelos demasiado grandes para ocuparse de alguien más…
Ahora están todos “desesperados” buscándome pero hay que realmente abrir los ojos y fijarse quienes lo hacen por beneficio y quienes lo hacen para ayudar.
Vuelvo a reiterarles, nunca pude estar mejor que ahora, ya no me busquen, cuando me reconstruya y sienta preparada, prometo volver.
Pido también, por favor que mi palabra se haga pública, que se pueda desenmascarar a la gente falsa, que obren bien y que si tanto se preocupan por mí, que me ayuden a irme desprendiendo de la mochila con la que cargo, es muy pesada.
Saludos a todos, los amo.”